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La artritis reumatoide debería incluirse en la lista de trastornos médicos vinculados con la obesidad

Tener sobrepeso u obesidad, obesidad abdominal o un porcentaje más alto de grasa corporal está asociado con un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide en mujeres según pone de relieve un estudio de población presentado en el Congreso Europeo Anual de Reumatología (EULAR) 2017.

Este investigación revela también que no hubo una asociación clara entre el riesgo de artritis reumatoide (AR) y los diferentes criterios que definen tener sobrepeso u obesidad en el caso de los hombres.  Estudios anteriores que investigaron la asociación entre tener sobrepeso y el desarrollo de AR llegaron a resultados contradictorios respecto al vínculo entre el índice de masa corporal (IMC) y el riesgo de AR.

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En el caso de las mujeres, tener sobrepeso u obesidad, obesidad abdominal o un porcentaje más alto de grasa corporal está asociado con un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide

Tal y como apunta la autora principal, la Dra. Asta Linauskas del Hospital Universitario en Aarhus (Dinamarca), “una explicación posible para estas inconsistencias es que, aunque el IMC ha sido la medida sustitutiva preferida para considerar el sobrepeso en estos estudios, solo se corresponde con la cantidad total de grasa corporal de una manera moderada y no refleja con exactitud la distribución de la grasa”.

Según esta experta, “nuestros resultados respaldan una asociación entre el riesgo a desarrollar AR y tres criterios distintos para tener sobrepeso u obesidad en las mujeres. Creemos que la AR debería incluirse en la lista de trastornos médicos vinculados con la obesidad. Realmente tendría sentido que las mujeres con historial familiar de AR intentaran evitar tener sobrepeso”.

Los datos de este estudio apuntan a que, en mujeres, el índice de riesgo para un IMC de 25-29.99 kg/m2 (considerado sobrepeso) era de 1,48 (95% IC 1.14-1.91), y para un IMC >30 kg/m2 (considerado obesidad) era de 1.54 (1.09-2.17). Respecto a la obesidad abdominal, definida en las mujeres por un perímetro de la cintura >88 cm, el índice de riesgo era de 1.24 (0.96-1.61). Por cada 1% más alto de grasa corporal, el índice de riesgo en las mujeres era de 1.03 (1.01-1.05).

En hombres, el índice de riesgo para un IMC de 25-29.99 kg/m2 era de 0.83 (0.55-1.24), y para un IMC >30 kg/m2 era de 0.69 (0.37-1.30). Respecto a la obesidad abdominal, definida en los hombres por un perímetro de la cintura >102 cm, el índice de riesgo era de 1.16 (0.75-1.80). Por cada 1% más alto de grasa corporal, el índice de riesgo en los hombres era de 0.99 (0.96-1.03).

Para definir mejor la relación entre el porcentaje de grasa corporal y el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, se realizó un análisis estadístico con la técnica de ”franjas cúbicas restringidas”. La pendiente positiva en las mujeres confirmó una relación directa y, sin embargo, no hubo tal asociación lineal en los hombres.

De una población de 54.284 sujetos (52% mujeres), con edades comprendidas entre los 50 y 64 años en el momento de la captación entre 1993 y 1997, 283 mujeres y 110 hombres desarrollaron AR durante un período medio de seguimiento de 21 años. El tiempo medio hasta el inicio de la AR fue de 7 (rango intercuartil de 4-11) años.

Las mediciones de la composición de la grasa corporal y los datos sobre los factores de estilo de vida se recogieron en el momento de la inscripción. También se mantuvo el control de los participantes hasta el desarrollo de AR, la muerte, la pérdida de seguimiento o la fecha límite de octubre de 2016, lo que ocurriera primero. Los participantes que desarrollaron AR se identificaron a través del vínculo con el Registro Nacional de Pacientes de Dinamarca.

Asimismo, se ajustaron los índices de riesgo para variables confusas potenciales como la edad, el tabaquismo, el consumo total de tabaco (g/día), la duración del tabaquismo, el consumo de alcohol (g/día), la situación socioeconómica, la actividad física (basada en una fórmula que calcula el gasto energético de diferentes actividades físicas), y la ingesta total de ácidos grasos n-3.

 

EULAR lanza la campaña “Don’t Delay, Connect Today!”

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Don’t Delay, Connect Today!” es una iniciativa de EULAR que suma las voces de sus tres pilares: organizaciones de pacientes (PARE), sociedades científicas y asociaciones de profesionales sanitarios —además de su red internacional— con el objetivo de poner de relevancia el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento de las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas. Solo en Europa, más de 120 millones de personas viven con algún tipo de enfermedad reumática, en muchos casos no diagnosticada.

La campaña “Don’t Delay, Connect Today” pretende incidir en que el diagnóstico precoz de las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas (ERM) y el acceso al tratamiento pueden impedir mayores daños y también reducir la carga en la vida del paciente y en la sociedad en su conjunto.

Cabe recordar que las ERM son un grupo diverso de enfermedades que suelen afectar a las articulaciones, pero también a los músculos, a otros tejidos y a los órganos internos. Existen más de 200 ERM distintas que afectan tanto a niños como a adultos. Suelen estar causadas por problemas del sistema inmunológico, inflamación, infecciones o deterioro gradual de las articulaciones, músculos y huesos.

Muchas de las enfermedades son crónicas y se agravan con el paso del tiempo. Suelen provocar dolor y limitan la función física y psicológica. En los casos graves, las ERM pueden ocasionar una discapacidad severa, lo cual tiene una repercusión importante en la calidad y la esperanza de vida.


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Publicado en: Actualidad

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GeriatricArea es una publicación digital editada por Comunicación y Cía que se dirige a los profesionales del sector sociosanitario.

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