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Paciencia y perseverancia: claves en el cuidado de las heridas

El cuidado de las heridas es complejo, el proceso de curación puede llegar a ser muy largo y comportar recaídas. Es por ello que la paciencia y la perseverancia son clave en el proceso de curación de una herida, tal y como nos comentan los especialistas de pacientesycuidadores.com.

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El cuidado de las heridas es complejo y largo, por ello que la clave principal reside en la perseverancia y el compromiso

La aparición de una herida significa una falta de piel, de barrera de protección en la zona del cuerpo dañada, y por tanto, un riesgo de que los gérmenes se introduzcan en el organismo y provoquen infecciones. Y hay que tener en cuenta que cada persona es diferente, al igual que cada herida, así que los diferentes métodos existentes en el tratamiento de una herida funcionan mejor o peor dependiendo de cada situación.

Por ejemplo, el tratamiento será diferente si la herida está o no infectada, o si la herida es superficial o profunda o, si supura mucho o poco, etc. El profesional sanitario valorará lo que es correcto para su herida y le evaluará en cada visita si el tratamiento es el adecuado o debe modificarlo.

En el proceso de curación la selección de un apósito o de una combinación de apósitos es muy importante, ya que crea un ambiente idóneo alrededor de la herida que ayuda en el proceso de curación y, además, le protege de posibles golpes o lesiones.

Pero ¿cómo elegir el apósito idóneo? Desde pacientesycuidadores.com nos dan unas interesantes recomendaciones:

· Hay que elegir un apósito que cree un ambiente adecuado para la herida. Un ambiente demasiado húmedo o demasiado seco puede retrasar la cicatrización de mi herida.

· El apósito debe gestionar el exceso de supuración (exudado). Si el apósito se satura y no puede absorber todo el líquido que expulsa la herida, puede romper la piel y la herida evolucionará más lentamente.

· Es imprescindible crear una barrera contra las bacterias y otros organismos que pueden causar infecciones.

· Debe elegirse un apósito que cause el mínimo dolor y daño a la hora de retirarlo y cambiarlo por uno nuevo. Los cambios de apósitos dolorosos e incómodos pueden angustiar y retrasar la curación.

· Hay que procurar elegir un apósito o de una combinación de apósitos que permita regular la temperatura de la herida, ya que algunas células que participan en el proceso de curación trabajan mejor a temperaturas más cálidas.

Más información sobre el cuidado de heridas aquí.


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Publicado en: A fondo, Opinión

Sobre el autor:

GeriatricArea es una publicación digital editada por Comunicación y Cía que se dirige a los profesionales del sector sociosanitario.

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