Un artículo de Sonia Terrón Pérez,
Terapeuta Ocupacional en atención domiciliaria, responsable de Mas Terapia en Madrid
La estimulación cognitiva a domicilio en personas mayores es el conjunto de técnicas y estrategias que pretenden activar, estimular y entrenar las distintas capacidades y funciones cognitivas (percepción, atención, razonamiento, abstracción, memoria, lenguaje, procesos de orientación, praxias, cálculo, etc.), mediante una serie de situaciones y actividades concretas dirigidas a mantener y/o mejorar las capacidades cognitivas de los adultos mayores, ayudándoles a prevenir o ralentizar el deterioro cognitivo.

Es un tipo de intervención no farmacológica que se realiza en el hogar, en un ambiente cómodo y familiar, que se adapta a las capacidades, necesidades, gustos, intereses y al nivel cognitivo de cada persona.
Está dirigida a personas mayores sin ningún tipo de deterioro, que quieren mantenerse activas mentalmente y/o prevenir el deterioro cognitivo, así como a personas que sufren algún problema cognitivo o alguna enfermedad neurodegenerativa tipo enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, algún tipo de demencia, etc., para tratar de ralentizarlo.
En el caso de las personas mayores, esta estimulación a domicilio es especialmente importante por diferentes razones:
Previene y/o retrasa el deterioro cognitivo:
A medida que envejecemos, el cerebro experimenta ciertos cambios que pueden afectar a la memoria, a la atención y a otras capacidades mentales, pero la estimulación cognitiva a domicilio ayuda a prevenir o ralentizar el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
Diversos estudios demuestran que la estimulación cognitiva puede tener un efecto positivo en la prevención de enfermedades neurodegenerativas, como en el alzhéimer y en otras formas de demencia. Aunque no existe una cura definitiva para estas enfermedades, mantener el cerebro activo a través de la estimulación cognitiva puede ralentizar el progreso de la enfermedad o incluso retrasar la aparición de los primeros síntomas.
Mejora la memoria y la atención:
Las actividades de estimulación cognitiva a domicilio están diseñadas para ejercitar específicamente las áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la atención. Aunque estas capacidades pueden verse afectadas en el envejecimiento, la práctica constante de ejercicios cognitivos puede ayudar a las personas mayores a mantener una mente activa y ágil, a mantener un buen nivel de concentración, a mejorar la capacidad de atención y a recordar la información de forma más eficiente.
Mejora la plasticidad cerebral:
La estimulación cognitiva a domicilio implica una serie de actividades diseñadas para activar y ejercitar las funciones cognitivas, tales como la memoria, el lenguaje, la resolución de problemas, el pensamiento lógico, etc. Estas actividades, cuando se realizan de manera regular, pueden favorecer o mejorar la plasticidad cerebral (capacidad del cerebro para reorganizarse y formar nuevas conexiones neuronales) y aumentar la reserva cognitiva (capacidad del cerebro para resistir el daño y mantener el funcionamiento cognitivo).
Mejora la comunicación e interacción social:
La estimulación cognitiva a domicilio puede favorecer la expresión y la comprensión, que es esencial para la interacción social y el bienestar emocional. Sin embargo, no se limita solo a la mejora de las capacidades mentales, sino que también fomenta la interacción social. Las actividades cognitivas realizadas a domicilio pueden involucrar a familiares, amigos o cuidadores, fomentando la relación social que es un factor clave para el bienestar psicológico y emocional de las personas mayores.
Previene o reduce el riesgo de enfermedad mental:
La estimulación cognitiva a domicilio también ayuda a reducir los niveles de ansiedad, el sentimiento de soledad y la depresión, que son comunes en las personas mayores.
Las personas que participan en actividades mentales tienden a sentirse más seguras y competentes, más útiles, involucradas y con un propósito, por lo que experimentan menos síntomas depresivos.
Además, las personas que interactúan de manera regular con otras tienen menos probabilidades de sentirse aisladas o solas y puede prevenir la depresión.
Mejora la calidad de vida y el bienestar psicológico y emocional:
La estimulación cognitiva tiene un impacto directo en el bienestar emocional de las personas mayores. La soledad, la falta de estimulación y la percepción de pérdida de habilidades pueden generar sentimientos de tristeza, ansiedad o desesperanza. Sin embargo, realizar actividades cognitivas en el domicilio puede tener efectos positivos sobre el estado de ánimo, autoestima, sobre la confianza y motivación, ya que las personas sienten que siguen siendo capaces de realizar actividades intelectuales, sienten la sensación de logro al completar una tarea y disfrutan de nuevas experiencias, proporcionándoles un mayor bienestar psicológico y emocional.
También, algunos estudios sugieren que las actividades de estimulación cognitiva en personas con alzhéimer u otras demencias pueden contribuir a disminuir la frecuencia de alteraciones conductuales y mejorar el estado de ánimo. Estos beneficios, unidos a los que aportan los tratamientos farmacológicos contribuyen a mantener y/o mejorar la calidad de vida de las personas mayores, la de sus familias y cuidadores.
Fomenta la autonomía y la independencia:
Una de las principales preocupaciones de las personas mayores es la pérdida de autonomía. Con el paso del tiempo, pueden comenzar a depender de los demás para realizar actividades cotidianas, lo que puede llevar a sentimientos de frustración y baja autoestima.
Las personas que se involucran en estas actividades cognitivas muestran un mayor rendimiento en tareas cotidianas, como en la toma de decisiones, en la resolución de problemas, en la gestión económica, en la participación de su día a día, etc.
Por tanto, la estimulación cognitiva a domicilio trabaja las capacidades y habilidades necesarias en las actividades de la vida diaria y contribuye a que los adultos mayores conserven su independencia durante el mayor tiempo posible, lo que tiene un impacto directo en su calidad de vida.
Además, mantener la autonomía es esencial para evitar que se sientan dependientes. Esto, a su vez, contribuye a que la persona se sienta útil y capaz, lo que refuerza su autoestima y bienestar emocional.
Promueve su participación en las actividades:
La estimulación cognitiva a domicilio se ha convertido en una opción para aquellas personas que no pueden o no quieren asistir a un centro o clínica por dificultades en los desplazamientos, por la lejanía de su domicilio, etc., generando un abandono de hábitos y rutinas, sedentarismo, estrés, aislamiento social, depresión, ansiedad y un empeoramiento o deterioro a nivel físico, cognitivo, emocional y/o funcional.
El hogar es el lugar donde una persona se siente más cómoda y segura, por lo que realizar la estimulación cognitiva en el propio entorno de la persona mayor contribuye a que se sienta más relajada, más cómoda y menos estresada, permitiendo que se involucre más fácilmente en las actividades.
También, el entorno familiar ofrece la posibilidad de crear un ambiente personalizado que favorece la estimulación. Los objetos del hogar, los recuerdos familiares o las experiencias pasadas pueden utilizarse en diversas actividades, creando una atmósfera vinculada a la historia y vivencias de la persona.
Se adapta a las necesidades individuales:
Una de las principales ventajas de la estimulación cognitiva a domicilio es que se puede personalizar según las necesidades y capacidades de cada persona. A diferencia de los programas de estimulación cognitiva grupales en centros especializados, la estimulación a domicilio permite adaptar las actividades al ritmo y al nivel cognitivo del adulto mayor, lo que asegura que las actividades sean lo suficientemente desafiantes sin llegar a ser frustrantes.
Además, este enfoque individualizado permite tener en cuenta otras variables importantes, como problemas emocionales que pueden influir en el proceso de estimulación cognitiva.
En resumen, la estimulación cognitiva a domicilio en las personas mayores es una herramienta fundamental y efectiva que promueve el bienestar y el envejecimiento activo y saludable. Su práctica regular tiene efectos positivos en la prevención del deterioro cognitivo, en las enfermedades mentales, en el retraso de enfermedades neurodegenerativas, en el mantenimiento de la autonomía e independencia… No solo contribuye al mantenimiento de las habilidades mentales, sino que también favorece la salud emocional, social y física de los adultos mayores, ayudando a mejorar su calidad de vida y la de su familia por más tiempo. También, mantiene las capacidades preservadas el máximo tiempo posible, compensa los déficits existentes, evita la desconexión del entorno, aumenta la autoestima, mejora la conducta, la afectividad, etc.
Por lo tanto, a medida que la población envejece, se hace cada vez más necesario reconocer la importancia de mantener y mejorar las funciones cognitivas de las personas mayores, para que puedan seguir disfrutando de una vida plena, activa y cognitivamente saludable.