Un artículo de Guido Alexander Piedra, médico en Colisée Ontinyent
«Las conexiones sociales y el apoyo emocional son tan esenciales como el ejercicio físico y la nutrición para mantener un bienestar integral en la adultez mayor»
Pinquart & Sörensen
La población mundial está experimentando un envejecimiento acelerado debido al aumento de la esperanza de vida y las mejoras en salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas en el mundo tienen 60 años o más, y se estima que, para 2050, este grupo representará el 22% de la población global. Este escenario plantea un desafío importante para la salud pública1. En España, entre 1981 y 2019, la esperanza de vida aumentó de 74,7 a 83,4 años, lo que, eventualmente, ha generado un notable desequilibrio en la pirámide poblacional, con un aumento significativo de personas mayores2.
El envejecimiento es un proceso natural que conlleva transformaciones biológicas, psicológicas y sociales. Desde el punto de vista biológico, se experimenta un deterioro celular y una disminución en la capacidad de regeneración de los tejidos3; psicológicamente, puede haber un declive cognitivo o cambios en la memoria y en las emociones4; y por lo que respecta al ámbito social, los adultos mayores enfrentan un aislamiento social y una redefinición de roles5.
Por ello, adoptar hábitos saludables se vuelve esencial para preservar la calidad de vida y reducir el riesgo de múltiples enfermedades crónicas que, de hecho, pueden llegar a prevenirse o gestionarse mediante comportamientos saludables6.

Desde Colisée, conscientes de la importancia de mantener unos hábitos sanos en la adultez mayor, recomendamos:
1. Alimentación saludable
La nutrición juega un papel esencial en el envejecimiento saludable. Mantener una dieta equilibrada es crucial para conservar un peso adecuado y prevenir patologías recurrentes7. Una dieta adecuada para las personas mayores debe incluir:
- Frutas y verduras: Ricas en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, que son esenciales para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir enfermedades.
- Proteínas magras: Alimentos como carne magra, pescado, huevos y legumbres son fundamentales para mantener la masa muscular, que tiende a disminuir con la edad.
- Granos enteros: Arroz integral, avena y pan integral favorecen la salud digestiva debido a su alto contenido de fibra.
- Lácteos bajos en grasa: Esenciales para la salud ósea, aportan calcio y vitamina D, nutrientes clave en la prevención de la osteoporosis.
Además, es fundamental evitar el consumo excesivo de alimentos procesados, ricos en azúcares refinados y grasas saturadas, que contribuyen a la obesidad y enfermedades metabólicas8: desde refrescos azucarados, productos de panadería industrial y frituras, hasta carnes procesadas.
Conocedores de ello, en Colisée apostamos por un modelo de alimentación saludable y adaptado a las necesidades de cada persona. De ahí que 52 de nuestros centros en España cuenten con el reconocimiento Healthia Care, creado por Be Healthia con el soporte científico de la Academia Española de Nutrición y Dietética.
2. Actividad física regular
El ejercicio físico también es fundamental en edades avanzadas, ya que la inactividad está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades crónicas y dependencia.
El movimiento regular mejora la salud cardiovascular, muscular y ósea, y beneficia el bienestar mental1. Se recomienda que las personas mayores realicen al menos 150 minutos de actividad moderada semanal, combinados con ejercicios de fuerza dos o más veces por semana5.
A continuación, algunas recomendaciones de ejercicios:
- Ejercicio aeróbico: Caminar, nadar o bailar mejoran la salud cardiovascular2.
- Entrenamiento de fuerza: Levantamiento de pesas o uso de bandas elásticas preserva la masa muscular3.
- Flexibilidad y equilibrio: Yoga, tai chi y estiramientos reducen el riesgo de caídas4.
3. Salud mental y emocional
La salud emocional es crucial en la vejez. La depresión, ansiedad y el deterioro cognitivo son comunes, pero las personas mayores que mantienen una vida social activa y continúan aprendiendo tienen menos probabilidades de sufrir trastornos mentales6. Por ello, desde Colisée recomendamos una serie de hábitos:
- Estimulación cognitiva: Leer, resolver rompecabezas o aprender nuevas habilidades previene el deterioro cognitivo.
- Socialización: Mantener vínculos sociales entre los miembros de cada Comunidad para prevenir la soledad, factor de riesgo para la depresión.
- Manejo del estrés: Técnicas como la meditación y el mindfulness son útiles para reducir el estrés.
4. Descanso y sueño de calidad
Es recomendable que las personas mayores presten especial atención a la calidad de su sueño porque es esencial para la reparación del cuerpo y la mente. Sin embargo, a menudo enfrentan alteraciones debido a cambios en el ritmo circadiano o problemas de salud9. Algunas las sugerencias para conseguirlo son:
- Mantener una rutina de sueño regular.
- Evitar cafeína o alcohol antes de dormir.
- Crear un ambiente de descanso adecuado.
- Evitar sobreexposición a las pantallas.
5. Chequeos médicos y prevención
La prevención es clave para un envejecimiento saludable. Se recomienda que las personas mayores se realicen chequeos médicos regulares para detectar precozmente enfermedades como hipertensión, diabetes y osteoporosis10. Además, la vacunación es fundamental, ya que el sistema inmunológico disminuye con la edad. Sobre todo, en los casos concretos contra la gripe, neumococo y herpes zoster11.
Comprometerse con el envejecimiento saludable para una sociedad sostenible
Con todo, el envejecimiento de la población plantea desafíos importantes para la salud pública, especialmente en países con una alta esperanza de vida como España. Adoptar hábitos saludables es fundamental para que las personas mayores puedan vivir con bienestar, disfrutar de una mayor autonomía y prevenir enfermedades.
Referencias bibliográficas
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